Imágenes inéditas del partido inaugural en el estadio José María Minella

Imágenes inéditas del partido inaugural en el estadio José María Minella

viernes, 17 de mayo de 2019


El 21 de mayo de 1978 se realizó la inauguración oficial del estadio José María Minella con un partido amistoso entre las selecciones de Mar del Plata y Tandil. Esta reseña periodística detalla los pormenores de una tarde histórica y permite, tras una extensa y muy dificultosa tarea de quien escribe, presentar en sociedad las inéditas imágenes de aquella jornada, incluido el primer gol anotado por Aldo Varales.

Un 10 de octubre de 1975 un centenar de obreros comenzaron a construir el estadio Mundialista, escenario ideado y planificado para el Campeonato Mundial de fútbol que se disputaría tres años después en una convulsionada República Argentina. En lo previo, el presidente de la Federación Internacional, el brasileño Joao Havelange, había descartado en visita oficial a Mar del Plata, la posibilidad de refaccionar a nuevo el estadio General San Martín.

La sede marplatense de había consolidado gracias al apoyo que brindó desde su secretaría el titular del área de deportes y turismo, Pedro Eladio Vázquez, quien escuchó el reclamo de un puñado de dirigentes locales con Don Pepe Piantoni a la cabeza. El Ministro de Bienestar Social, José López Rega, dictaminó una sentencia en favor de Mar del Plata. El Brujo se ocupaba también del fútbol mientras manipulaba a su antojo a María Estela Martínez de Perón y asesinaban a dirigentes políticos y sindicales de izquierda.

El 21 de mayo de 1978 cerca de 42 mil espectadores fueron protagonistas de la ceremonia inaugural del Estadio Mundialista. Alumnos de escuelas secundarias le dieron forma en el campo de juego con sus cuerpos a las palabras “Mundial 78 y Bienvenidos”. El locutor Jorge Marcoff fue el maestro de ceremonias, la Banda de Artillería de Defensa 601 y las esculturales integrantes de la Guardia del Mar, levantaron un telón imaginario, dieron luz a un espectáculo imborrable, impactante.

El diario La Capital tituló: “Un día de fiesta para la ciudad. Hoy es el día soñado. Un estadio magnífico, otro desafío cumplido. Mar del Plata- Tandil, la gran inauguración”.

En un hecho inédito, los dos canales de aire de la ciudad se unieron para realizar de 14.00 a 17:00 una trasmisión conjunta del partido. Juan Carlos Morales, el Cholo Ciano, Adalberto Vecchiarelli y Jorge Alfieri, fueron quienes aportaron sus voces a las imágenes blanco y negro que emitieron el 8 y el 10. La radio no estuvo ajena, Lu6, la única emisora de la ciudad, cabe recordar que la dictadura había cerrado LU9, relató el cotejo con la participación de Rubini, Secuelo, los hermanos Alfieri, Sabotig, Cacéres, Di Dio y un muy joven Walter Saavedra.

El Cine Radio City proyectó en vivo y en colores las alternativas del amistoso entre Mar del Plata y Tandil. El intendente de facto, Capitán de Navío, Carlos Emilio Menozzi fue el anfitrión en los palcos preferenciales del estadio de oscuros personajes de la Federación Internacional de Fútbol Asociado, FIFA.

Aquel domingo 21 de mayo de 1978, a las 15:00, con 12 grados 5 décimas de temperatura, los protagonistas del partido pisaron la dócil gramilla del estadio.

Tandil formó con: Burtovoy; Gamalero, Pollat, Ramella y Ferrero; Perandones, Lecuona y Villar; Lorea, González y Varales. Su entrenador fue el ex futbolista Conti.

La Roja local, dirigida por el Mazorquero Juan Manuel Romay, saltó al campo de juego del Ciudad de Mar del Plata con: Pancho Rago; Aquino, el flaco Hugo Carli, Sterpone y Acosta; Gustavo Sosa, Carlos Martínez y Víctor Juárez, José López, Tito Stelle y Enrique Díaz.

A poco de iniciarse el juego, Gamalero, lateral derecho de Tandil, marró un penal. A los 17 minutos centro serrano al segundo palo de Pancho y el cabezazo del Ñato Aldo Varales, de cara al tablero electrónico, para marcar el primer gol de la historia del Mundialista. Varales estampaba su nombre en el corazón de un gigante de cemento que comenzaba a latir, ajeno a la barbarie que habían instrumentado los genocidas desde su irrupción el 24 de marzo de 1976. El resultado final fue 2 a 2. Casi una anécdota. Varales otra vez marcó para los visitantes, en tanto Juárez y Díaz fueron los artilleros marplatenses.

Dante Panzeri, acérrimo opositor a la realización del Mundial 78 en nuestro país, escribía en plena dictadura: “El pueblo nunca votó por el Mundial 78 y el pueblo sabe que le costará la sangre que le está faltando para regar sus venas”.

Pienso, reflexiono y creo en referencia a este estadio, muchas veces desangelado y frio, que tiene, como otros estadios construidos por los genocidas, sus cimientos manchados con sangre. El tiempo redimirá las heridas, saldará viejas deudas y millones alzando su voz para gritar nunca más, rescribirán una nueva historia.

Las emociones se confunden entre lo que dictamina la razón y lo que manda el corazón. Porque cada vez que escuchó la Marcha Oficial del Mundial 78 inevitablemente me reencuentro con el patio de mi casa, pateando una pelota de cuero contra un arrumbado paredón de ladrillos a la vista, sueño que soy Passarella y me invento una gigantesca cinta de capitán en mi brazo izquierdo. Tengo 8 años, un gorro de lana celeste y blanco con un gauchito estampado sobre la frente y es tal vez, uno de los primeros y unos de los pocos recuerdos vinculados al fútbol que tengo con mi viejo.

Eduardo Galeano solía decir que “recordar es pasar otra vez por el corazón”, a través de estas líneas repaso imágenes de un tiempo donde fui inmensamente feliz, felicidad que atesoró en la memoria del niño que fue, felicidad que se desgrana y duele en el pecho bajo la razón de este hombre que soy, hombre que mira el pasado y redescubre con espanto, como el terror marcaba a fuego los años 70, como el miedo silenciaba a toda una generación. Dentro y fuera de una cancha de fútbol.

  Mario Giannotti


Comentarios de los lectores

  1. Luis Gargiulo dice:

    Muy buena nota Mario, aporto algunos datos mas, durante la construcción del Estadio estuvimos de guardia los conscriptos de la clase 59 del Gada 602 (hoy con 60 años), el lugar de descanso era el Tiro Federal, recuerdo como si fuera hoy el frío al pie de las columnas de iluminación. Durante los partidos del Mundial (vimos todos) estábamos desparramados vestidos de civil (por el pelo corto todos se daban cuenta que eramos colimbas) por las tribunas por si habia algun “atentado”. Siempre lo recordamos como algo gracioso!!

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